Mientras el país entero escuchaba los desagradables audios que el presidente de la Nación, Javier Milei, intercambió con una mujer, una calculada distracción permitía al gobierno nacional avanzar con una serie de privatizaciones y concesiones geopolíticas clave.
Semana de Mayo: desde el sueño revolucionario de 1810 a las concesiones americanas en 2026
Tal como lo hizo Menem un 17 de agosto, el gobierno nacional aprovechó la Semana de Mayo para acelerar un plan de desregulación y desinversión estatal. ¿El objetivo? Recaudar hasta USD 3.000 millones para seguir pagándole deuda al FMI. Para la lectora o el lector desprevenido, la historia se repite cada vez con más crueldad. Un 17 de agosto de 1989, el Congreso de la Nación sancionó la Ley de Reforma del Estado (Ley 23.696) impulsada por Carlos Menem. También un 17 de agosto, pero de 1850, falleció el General José de San Martín, pobre y bajo la indiferencia del país cuya independencia consagró. La paradoja temporal es total. En los días previos al 25 de Mayo de 1810, Manuel Belgrano amenazaba de muerte al virrey para forzar su renuncia y Mariano Moreno sentaba las bases de un gobierno patrio y soberano. Durante esta misma Semana de Mayo, pero de 2026, el gobierno de Javier Milei avanzó en la privatización de instituciones públicas clave para la población, al tiempo que cedía soberanía sobre el Mar Argentino (región que rodea a nuestras Islas Malvinas y alberga recursos incalculables) a los Estados Unidos, en un acuerdo que no reporta beneficio alguno para la nación.
Principales medidas de privatización y dádivas a Estados Unidos
Las principales medidas y ventas de la administración nacional incluyen:
- Hidrovía: El gobierno apuró la privatización mediante un llamado a licitación donde las firmas belgas Jan De Nul y DEME llegaron a las instancias finales. Sin embargo, el proceso está manchado por denuncias judiciales de fraude, direccionamiento y negociaciones incompatibles. La Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) emitió un duro dictamen señalando graves irregularidades, como ser distorsiones en la evaluación, falta de estudio de impacto ambiental previo y límites a las impugnaciones. Lo crucial aquí es que por la Hidrovía del Río Paraná circula el 80% de las exportaciones agroindustriales argentinas. El apuro oficial busca conseguir dólares frescos para sostener la ficción de un tipo de cambio estable, sacrificando el control y la recaudación de una vía fluvial que debería beneficiar al pueblo argentino y no a capitales privados.
- Transener: El gobierno formalizó la privatización de la mayor transportadora de electricidad del país. El Estado cedió su participación accionaria al consorcio privado integrado por Genneia y Edison Energía por 356 millones de dóalres, una decisión que enciende las alarmas ante el riesgo latente de despidos y fallas en el servicio energético.
- AySA: El gobierno lanzó la licitación nacional e internacional para la venta y transferencia del 90% de las acciones de la compañía que presta servicios de agua potable, desagües cloacales y saneamiento en el AMBA. Las empresas vinculadas al ministro de Economía Luis Caputo figuran como las potenciales beneficiadas. Además, aumenta el riesgo de la pérdida de calidad del servicio para los usuarios.
- Mar Argentino: Al compás de las privatizaciones, llegan las ofrendas territoriales. El gobierno firmó un acuerdo con la Cuarta Flota del Comando Sur de EE. UU., enmarcado en el «Programa de Protección de Bienes Comunes», que diluye la soberanía al catalogar al Mar Argentino como un «bien común global». Bajo el paraguas de la «protección», se habilita una zona liberada para ejercicios militares extranjeros y tareas de fiscalización norteamericana en aguas de jurisdicción argentina, blindando de manera indirecta los intereses británicos en las Islas Malvinas.
Este conjunto de privatizaciones, impulsadas mediante la Ley Bases, representa la reestructuración y cesión de activos más significativa del Estado desde la década de 1990. El paquete de empresas sujetas a privatización total o parcial incluye además a Corredores Viales, Enarsa, Intercargo, Belgrano Cargas, Trenes Argentinos (SOFSE), Nucleoeléctrica y YCRT.
El paquetazo
Las privatizaciones y la entrega de soberanía a Estados Unidos pasaron desapercibidas ya que la noticia de los últimos días fueron la serie de chats y audios íntimos filtrados en redes sociales que involucran al presidente Javier Milei y a su ex asesora de imagen, Rosemary Maturana.
Los audios en cuestión contienen expresiones explícitas, de alto voltaje sexual y otras frases polémicas y desagradables pronunciadas por Javier Milei, repito, el presidente de la Nación Argentina. Memes con las frases de “waska en la cara”, “concha mágica” y “tetazos”, inundaron las redes sociales y principales portales de noticias.
Más allá del debate sobre la investidura presidencial, lo verosímil o no de los audios, la oportunidad de Maturana de lanzar una canción llamada “El Paquetón” en honor a Milei o hasta el erotismo, el problema es que mientras sucedía todo esto, el gobierno vendía un pedazo de la patria.
A esta altura, el que no ve es porque no quiere.
Por: Fernando Barbarán
