MURIÓ EL INDIO SOLARI, ÍCONO DEFINITIVO DE LA CULTURA NACIONAL

Se convocó a una movilización en Plaza de Mayo hoy a las 18:00 horas para la despedida del artista.

Leyenda del Rock Nacional

Carlos Alberto Solari, más conocido como el “Indio”, nació el 17 de enero de 1949 en la ciudad de Paraná. Fue hermano menor de una familia de clase trabajadora, beneficiada por las políticas laborales del gobierno peronista y con una admiración por la figura de Eva Duarte, a quien el cantante le dedicaría su primer álbum solista: El Tesoro de los Inocentes.

Su vida de adolescente transcurrió en la ciudad de La Plata donde se vinculó con los movimientos de jóvenes de aquella ciudad universitaria. Sus días pasaban entre la lectura de los clásicos y la participación en ámbitos culturales que se mezclaban con las convulsiones de la época. El Indio Solari vivió golpes de Estado, dictaduras y censuras en el país, mientras observaba los procesos de liberación nacional y revoluciones socialistas de las décadas del 60 en el mundo.

En 1970 conoce a Guillermo Beilinson y abren un pequeño taller de estampado de telas en Valeria del Mar. Guillermo le presenta a su hermano Eduardo a quien le decían Skay y tocaba una guitarra Fender Stratocaster de color roja. El Indio le muestra las letras que escribía y comienzan a componer algunas canciones informalmente.

En 1977, como una exhibición de rock teatral, comenzaron a hacer algunos conciertos pocos convencionales, con toda una troupe circense de monologuistas, payasos y bailarinas desnudistas, que entre canciones subían al escenario a hacer sus números. En el medio, un amigo de ellos, repartía unas bolitas de ricota entre el público y los artistas.

El 7 de enero de 1978, se registró la primera actuación en vivo de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Lo curioso es que este recital se realizó en la ciudad de Salta, específicamente en la calle Deán Funes 82, en plena Dictadura Cívico-Militar. Skay se había mudado con su novia Carmen Castro, más conocida como “La Negra Poli”, a la Provincia de Salta para escaparse de la persecución de aquel momento oscuro en la historia del país. En Salta, Poli y Skay frecuentaban los espacios juveniles y culturales, por más escasos que sean. No podían abandonar sus gustos, más allá de la situación de persecución y terrorismo de Estado que vivía el país. Así llegaron a conocer a un tipo conocido como Héctor Aleksandrowicz quien gerenciaba un bar en el centro de la ciudad de Salta llamado El Polaco. Antes del verano de 1978 y luego de algunos intentos frustrados de programar shows, El Polaco le propuso a Poli traer a tocar a sus amigos.

Como siempre nos gustó imaginar a los fanáticos, a partir de este momento Patricio Rey apareció con sus artimañas a ordenar la banda y le dio a Poli la virtud de la gestión y organización, a Skay las manos para crear los más maravillosos acordes de guitarras y al Indio una capacidad de escritura poética que otorgaría a la banda una característica única. Juntos, decidieron que el grupo musical debería llamarse Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, tanto por el marionetista como por los bocaditos de ricota que mencioné anteriormente.

A partir de ese momento, la historia no detendría ni al Indio Solari ni a sus compañeros nunca más.

En 1985 lanzal el álbum Gulp!. A partir de allí, se establecieron únicamente como un grupo musical. En la segunda mitad de la década de 1980 continuaron su firme ascenso, con el lanzamiento de álbumes como Oktubre (1986), Un baión para el ojo idiota (1988) y ¡Bang! ¡Bang! Estás liquidado (1989), coronándolo en diciembre de 1989 en el Estadio Obras Sanitarias con tres recitales. Luego de eso, se convirtieron en un fenómeno masivo con recitales en estadios cada vez más grandes, a la vez que empezaron a experimentar con rock alternativo y publicaciones polémicas, como lo fueron ambos volúmenes de Lobo suelto, cordero atado (1993) y Luzbelito (1996). A fines de siglo, la banda hizo un cambio en su estilo, al adoptar un sonido de rock electrónico en Último bondi a Finisterre (1998) y Momo Sampler (2000). La banda llegó a su clímax en abril de 2000 con el que fue su recital con mayor convocatoria: 70 mil asistentes en el Estadio Monumental.

El 4 de agosto del 2001 realizan el último recital en el Estadio Chateau Carreras (Mario Kempes) en Córdoba. La banda estaba en un momento de desgaste interno y la triada ricotera decidió tomarse un tiempo, que duraría por siempre.

El Indio Solari decidió armar una nueva banda y presentó en 2004 el álbum El Tesoro de los Inocentes, junto con los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Comenzó a realizar recitales manteniendo la mística y masividad de su época ricotera.

Alcanzó récords de convocatoria, siendo el recital del 2017 en Olavarría, el que más público presente tuvo.

Con los Fundamentalistas del Aire Acondicionado lanzó Porco Rex (2008), El Perfume de la Tempestad (2010), Pajaritos, bravos muchachitos (2014) y El ruiseñor, el amor y la muerte (2018), superando en cada uno de ellos la calidad musical del anterior. En el último tiempo lanzó algunos temas sueltos en su canal de YouTube y con la banda rebautizada como El Míster y Los Marsupiales Extintos.

Sí, era un zurdo comunista

Su fallecimiento no está ajeno de los tiempos que corren. La violencia y los discursos de odio que inundan las redes, festejaron la muerte del Indio Solari lanzando sus clásicas acusaciones de “zurdo”, que “vivía del Estado”, “kuka” y que su residencia oficial estaba en Nueva York, lo cual es falso.

Dijo que su identidad era cosa sería, por eso la guardaba en el doble fondo de su ataché.

Solari se mostró siempre como un firme militante de la ideología de izquierda política, sin embargo no profundizaba exactamente en cual, ya que afirmaba que normalmente surgen diferentes modelos de izquierda. Aunque en el último tiempo mostró simpatía por Cristina Fernández de Kirchner, más cuando la condenaron en una causa floja de papeles.

Pero la música y obra del Indio siempre estuvo a favor y marcada por las causas sociales. Sus canciones fueron críticas al sistema de producción de mercado, al consumo masivo y sin sentido. También, se posicionó a través de ellas en causas como las revoluciones socialistas del Siglo XX, Palestina, la figura del Che Guevara y hasta subió a los escenarios con remeras y referencias soviéticas.

Apoyó la causa de la Madre de Plaza de Mayo, a Walter Bulacio y todas las personas víctimas de gatillo fácil y abuso de las fuerzas de seguridad, siempre reafirmando que sus bandas fueron grupos musicales de combate, que sino no hubiera hecho nunca música, arte.

Y esto lo sustentó siendo consecuente entre lo que decía y pensaba. Sus recitales siempre fueron autogestionados, sin depender del auspicio de empresas privadas, grandes marcas u otras formas de financiamiento. Ninguna de sus bandas hizo acuerdos con las grandes discográficas, sino que se caracterizaron por la grabación en su propio estudio. A todo esto le agregó una calidad musical cada vez mejor, superando definitivamente la industria cultural y la maquinaria comercial.

La resistencia nacional, en uno de sus momentos más difíciles, ha perdido a su último héroe.

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