De obrero metalúrgico a marcar un hito sin precedentes con su cuarto mandato. Radio Novgorod presenta un repaso muy somero de la gestión, los programas sociales y la resiliencia política del presidente brasileño nuevamente electo.
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La trayectoria de Luiz Inácio Lula da Silva se consolidó como uno de los fenómenos políticos e históricos más relevantes de América Latina. Con un origen humilde como obrero metalúrgico y líder sindical durante la dictadura militar, el cofundador del Partido de los Trabajadores (PT) no solo logró convertirse en el primer presidente obrero de Brasil, sino que encabezó una profunda transformación socioeconómica que posicionó al país entre las principales potencias del mundo.
Transformación económica y logros sociales sin precedentes
Durante sus primeras dos gestiones (2003-2011), Brasil experimentó un crecimiento económico e inclusión social récord. Bajo su administración, el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita del país se triplicó (según datos del Banco Mundial), impulsando a la nación hasta convertirla en la sexta economía más grande del planeta.
Sin embargo, el pilar central de su legado radica en sus políticas públicas dirigidas a la erradicación de la desigualdad:
- Reducción histórica de la pobreza: A través de programas insignia como Hambre Cero y Bolsa Familia, cerca de 30 millones de personas lograron salir de la pobreza en menos de una década.
- Cobertura social masiva: Al finalizar su segundo mandato, más de 52 millones de brasileños (el 27% de la población total) eran beneficiarios de Bolsa Familia, garantizando un piso mínimo de ingresos y bienestar para millones de hogares.
- Liderazgo internacional: En el plano global, impulsó un rol protagónico para Brasil en debates estratégicos como el cambio climático y la diplomacia multilateral.
Estas políticas le permitieron finalizar su segundo mandato con niveles históricos de aprobación superiores al 80%, tanto dentro de sus fronteras como en el ámbito internacional.
En su última presidencia, Lula da Silva consolidó un gabinete diverso y plural para dar respuesta prioritaria a las demandas ambientales y sociales. Desde su primer día de gestión, impulsó importantes medidas de impacto social como la garantía de un subsidio directo de 600 reales a través del programa Auxilio Brasil, y frenó la privatización de empresas estratégicas como Petrobras y Correios. Asimismo, fortaleció la protección ambiental y de derechos humanos restableciendo el Fondo Amazonia, reactivando el combate contra la deforestación y la minería ilegal, creando el Ministerio de Pueblos Indígenas y fortaleciendo al Ministerio de Medio Ambiente para reinsertar a Brasil en la agenda climática global. En este contexto, se organizó la COP 2025 en Pará.
Entre los últimos hitos de gestión se destacan las restricciones a las empresas de apuestas online que afectaban a los adolescentes y jóvenes y la reducción de la jornada laboral.
Superación personal y resiliencia política
El camino de Lula no estuvo exento de adversidades personales y judiciales. Tras superar un cáncer de garganta diagnosticado en 2011, enfrentó un complejo proceso legal en 2017 en el marco del caso Petrobras. Cumplió 580 días de prisión que le impidieron competir en los comicios de 2018.
Sin embargo, su historia dio un giro decisivo cuando la Corte Suprema de Brasil anuló las sentencias en su contra al determinar que no se contó con la competencia legal adecuada, catalogando posteriormente la condena como un “error histórico” y restituyendo plenamente sus derechos políticos.
En defensa de la democracia: el camino hacia un cuarto mandato
Tras retornar al poder en 2022 al vencer a Jair Bolsonaro en segunda vuelta, Lula volvió a escribir una página inédita en la historia democrática de la región. Primero, al poco tiempo de asumir en 2022, fue víctima de un intento de golpe de Estado y en el 2026, en un ajustado balotaje, revirtió los resultados de la primera vuelta para obtener el 51,7% de los votos frente al 48,2% de Flávio Bolsonaro.
Con este triunfo, Luiz Inácio Lula da Silva se convirtió en la primera persona en la historia de Brasil en asumir un cuarto mandato presidencial, reafirmando la vigencia de su modelo de gestión social y desarrollo económico.

