EFEMÉRIDES NECESARIAS: MAGNICIDIOS EN LA HISTORIA ARGENTINA

El 1 de septiembre de 2022 quedó en las efemérides nacionales como el día del intento de asesinato contra la ex presidenta de la República Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. Con motivo de esto, desde Efemérides Necesarias repasamos los magnicidios y los intentos ocurridos desde 1810 hasta la fecha. La historia argentina ha dejado siete (7) magnicidios y diez (10) intentos de magnicidio hasta el momento.

Por Fernando Barbarán

Para comenzar, es necesario entender qué es un magnicidio. Este término se define como el asesinato con fines políticos de una persona importante en la sociedad. Puede haber distintos tipos de magnicidio. Los directos a los jefes de Estado (como Jovenel Moïse, el más reciente en la historia universal); los dirigidos contra parlamentarios o figuras políticas sin cargos formales (Luis Carlos Galán); los perpetrados contra líderes de movimientos sociales (Martin Luther King o Malcolm X); los apuntados a representantes de las instituciones estatales (Marielle Franco); contra intelectuales o artistas (John Lennon); o los que se ejecutan contra figuras de organizaciones criminales (Osama bin Laden). A estos se suman los ocurridos en el marco de la violencia revolucionaria o contrarrevolucionaria (León Trotsky) y los de conflictos civiles internos (Patrice Lumumba). No escapa a esta terminología la definición de “intento de magnicidio”, que engloba los hechos no consumados también contra figuras políticas (como Fidel Castro y los más de 600 intentos de la CIA para matarlo).

Mariano Moreno – Magnicidio

En medio de una constante pelea interna entre los miembros de la Junta Grande de Gobierno, el revolucionario Mariano Moreno era cada vez más detestado por el ala conservadora de los primeros gobernantes patrios debido a sus prácticas políticas. A finales de diciembre de 1810, Moreno perdió una votación crucial sobre la reforma estatutaria de la Junta de Gobierno frente a los allegados de Cornelio Saavedra. Se vio forzado a renunciar a la Junta Grande y oficialmente se le encomendó una misión diplomática a Río de Janeiro y Gran Bretaña, lo que equivalía a su exilio. El 4 de marzo de 1811, Mariano Moreno falleció en alta mar a bordo de la fragata Fame, luego de que el capitán del barco le administrara un veneno mortal.

Bernardo de Monteagudo – Magnicidio

En 1821, Monteagudo acompañó a San Martín a Perú como auditor del Ejército de los Andes. San Martín declaró la independencia del Perú el 28 de julio y nombró a Monteagudo primero como Ministro de Guerra y posteriormente como Ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores. Desde esa posición, comenzó a implementar una serie de reformas revolucionarias en Lima con el fin de reducir al máximo cualquier influencia española sobre las tendencias conservadoras del nuevo gobierno. Durante la ejecución de estas medidas (que iban desde la regulación del comercio en manos de españoles hasta la confiscación de bienes a personas nacidas en Iberia), logró disminuir la presencia contrarrevolucionaria en Perú. Entre estas acciones y la ausencia de San Martín, quien le había delegado el mando a Simón Bolívar, Monteagudo perdió influencia, por lo que un grupo de vecinos influyentes pidió su destierro de Lima. José Bernardo de Tagle, un hombre de Bolívar, le ofreció el destierro a Panamá. En 1824, tras un viaje por Guatemala, Panamá y Ecuador, Monteagudo decidió regresar a Perú para acompañar a Simón Bolívar en la campaña final de la guerra de la independencia, sabiendo que ingresar a Lima era como firmar su propia sentencia de muerte. Bernardo de Monteagudo murió asesinado en Lima el 28 de enero de 1825, a los treinta y cinco años. Un ministro llamado Sánchez Carrión se enteró de su presencia y realizó un llamamiento a los ciudadanos ofreciendo impunidad a quienes asesinaran al revolucionario. Los autores materiales del crimen fueron Candelario Espinosa y Ramón Moreira, quienes lo apuñalaron. Tras permanecer una hora tendido en el suelo de una plaza céntrica de Lima (la Plazoleta de la Micheo), unos sacerdotes trasladaron su cadáver a una celda.

Manuel Dorrego – Magnicidio

Luego de haber perdido influencia y poder político por apoyar la independencia de la Banda Oriental del Uruguay tras la guerra con Brasil, Manuel Dorrego se enfrentó a los unitarios porteños que controlaban la prensa local. Dorrego no solamente se había destacado como uno de los principales referentes del naciente federalismo argentino, sino que acumulaba nuevos enemigos a diario. Estando en funciones como gobernador de la provincia de Buenos Aires, fue derrotado por las fuerzas unitarias al mando del general Juan Lavalle en la Batalla de Navarro y fusilado posteriormente el 13 de diciembre de 1828.

Facundo Quiroga – Magnicidio

Juan Facundo Quiroga fue un caudillo federal de la provincia de La Rioja que participó en la Guerra Civil Argentina. Fue un militar excepcionalmente valiente, decidido y capaz. A pesar de que su figura fue estigmatizada por el libro de Domingo Faustino Sarmiento “Facundo: Civilización y Barbarie”, Quiroga protagonizó uno de los actos más humanitarios hacia un enemigo. El general Gregorio Aráoz de Lamadrid había usurpado el poder en La Rioja mientras Quiroga peleaba contra el unitario José María Paz en Córdoba. Lamadrid no solo le había quitado los bienes a la familia de Quiroga, sino que los había vejado y humillado, obligando a su madre a barrer la plaza central atada con cadenas. Tiempo después, Quiroga venció a Lamadrid en Tucumán, poniendo fin a la Liga Unitaria. Lamadrid huyó a Bolivia y, estando en Tucumán, Quiroga envió a la esposa del general derrotado a su encuentro bajo protección militar.

Sin embargo, tras sofocar un conflicto entre los gobernadores de Salta y Tucumán por la autonomía de Jujuy, el 16 de febrero de 1835 una partida al mando del capitán de milicias cordobés Santos Pérez emboscó el carruaje de Facundo Quiroga en una localidad al norte de Córdoba llamada Barranca Yaco, disparándole en un ojo y acabando con su vida.

Juan Manuel de Rosas – Intento de magnicidio

El 27 de marzo de 1841, Manuelita Rosas, hija de Juan Manuel, recibió un paquete proveniente de Dinamarca enviado por la Sociedad de Anticuarios del Norte. Consistía en una caja forrada con un fino paño blanco, acompañada por una llave y una cerradura. Manuelita introdujo la llave con cierto cuidado debido a la extrañeza que le generaba la correspondencia. Al girarla suavemente, la tapa se levantó y se oyó un ruido metálico: la caja contenía dieciséis pistolas acomodadas en forma circular, listas para disparar al abrirse. No obstante, gracias a la cautela de la hija del gobernador federal, el mecanismo no cumplió su objetivo. La caja, denominada «la máquina infernal» por su letal diseño, se encuentra hoy expuesta en el Museo Histórico Nacional.

Justo José de Urquiza – Magnicidio

Después de haber ejercido la primera presidencia constitucional de Argentina entre 1854 y 1860, Justo José de Urquiza comenzó a fortalecer sus vínculos con los unitarios mediante acuerdos tácitos con el gobierno de Mitre, a la vez que se apartó de los levantamientos federales o mantuvo una postura de indiferencia ante ellos. Además, había apoyado abiertamente la Guerra del Paraguay contra Francisco Solano López, la cual (como es sabido) defendía intereses extranjeros. El general Ricardo López Jordán, uno de los traicionados por Urquiza, organizó una revolución contra el excaudillo entrerriano y envió a un oficial cordobés llamado Simón Luengo a asesinarlo. Urquiza recibió un disparo en la cara en el Palacio San José el 11 de abril de 1870.

Domingo Faustino Sarmiento – Intento de magnicidio

Siendo presidente de la Nación, Domingo Faustino Sarmiento sufrió un atentado en 1873. Viajaba en su carruaje rumbo a una reunión con Dalmasio Vélez Sarsfield cuando tres italianos opositores dispararon contra una de las ruedas de su vehículo. Sarmiento resultó ileso.

Manuel Quintana – Intento de magnicidio

En 1904 se produjo en Argentina lo que se conoció como “El Mayo Sangriento”, un episodio de represión y asesinato de obreros que celebraban el 1 de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, en la ciudad de Buenos Aires. Si bien Manuel Quintana no había asumido la presidencia durante estos acontecimientos, formaba parte del gobierno del Partido Autonomista Nacional que ordenó dicha represión. Así fue como Salvador Enrique José Planas y Virella, un trabajador catalán de 23 años con ideas anarquistas, atacó al ya presidente Manuel Quintana el 12 de agosto de 1904 a la salida de su domicilio, gatillándole dos veces con un revólver; sin embargo, las balas no percutieron.

José Figueroa Alcorta – Intento de magnicidio

José Figueroa Alcorta, sucesor presidencial de Manuel Quintana, también fue víctima de atentados perpetrados por jóvenes anarquistas. En 1908 se registraron dos bombas que no detonaron: una fue dejada camuflada en una canasta de frutas que había recibido como regalo y la otra consistía en un artefacto con clavos, restos de herrumbre, vidrios y otros elementos cortopunzantes que un joven de 21 años llamado Francisco Solano Regis arrojó hacia el mandatario sin lograr su cometido.

Victorino de la Plaza – Intento de magnicidio

Mientras el salteño Victorino de la Plaza ejercía su mandato presidencial, le tocó organizar las celebraciones por el centenario de la Independencia Argentina el 9 de julio de 1916. Al igual que el resto de los miembros del Partido Autonomista Nacional, de la Plaza había reprimido las constantes manifestaciones obreras de anarquistas, socialistas y comunistas características de principios del siglo XX en el país. Por este motivo, Juan Madrini, presente durante los festejos, aprovechó la muchedumbre y las distracciones para dispararle al presidente, aunque sin éxito. Fue reducido de inmediato y encarcelado.

Hipólito Yrigoyen – Intento de magnicidio

El segundo mandato presidencial de Hipólito Yrigoyen estuvo marcado por un creciente descontento de la clase media argentina, fomentado también por los medios de comunicación. No obstante, el primer período del radicalismo en el poder (desde 1916 hasta 1930) mantuvo una política hostil hacia el movimiento obrero nacional, la cual derivó en masacres contra miles de trabajadores en distintas protestas. El 24 de diciembre de 1929, meses antes del primer golpe de Estado en la historia constitucional argentina, un anarquista italiano llamado Gualterio Marinelli realizó cinco disparos contra el vehículo oficial; sin embargo, Yrigoyen salió ileso y la custodia presidencial capturó rápidamente al atacante.

Julieta Lanteri – Magnicidio

Julieta Lanteri fue médica, incansable luchadora por los derechos políticos de la mujer y la primera en ejercer el derecho al voto en Argentina. El 23 de febrero de 1932, la doctora Lanteri caminaba por el pleno microcentro de Buenos Aires cuando un automovilista la atropelló y huyó. Dos días después, el 25 de febrero de 1932, falleció a los 58 años en el hospital. Las investigaciones concluyeron que el conductor pertenecía a la organización paramilitar de extrema derecha Liga Patriótica Argentina, la cual se oponía abiertamente a la reivindicación de los derechos de las mujeres.

Enzo Bordabehere – Magnicidio

En 1935, el senador Lisandro de la Torre, del Partido Demócrata Progresista, denunció ante el Congreso de la Nación una serie de irregularidades en la firma del Pacto Roca-Runciman. Este acuerdo comercial favorecía a los frigoríficos de capitales británicos que habían ingresado al país de la mano del presidente de facto Agustín P. Justo, del ministro de hacienda Federico Pinedo (padre del exsenador macrista homónimo) y del ministro de agricultura y ganadería Luis Duhau (quien a la vez presidía la Sociedad Rural Argentina). Estos funcionarios estaban profundamente comprometidos con el pacto por haber recibido coimas y cometido administraciones fraudulentas desde sus cargos de gobierno. Mientras Lisandro de la Torre exponía en el Senado de la Nación un informe detallando las prácticas ilegales de las empresas inglesas (Armour, Anglo y Swift), la derecha conservadora envió a un sicario para liquidarlo en pleno recinto del Congreso de la Nación Argentina. El matón, un funcionario del Partido Conservador y excomisario llamado Ramón Valdés Cora, ingresó buscando a De la Torre; sin embargo, su compañero político Enzo Bordabehere se anticipó a la situación y terminó recibiendo tres disparos que le costaron la vida al instante, el 23 de julio de 1935.

Juan Domingo Perón – Intento de magnicidio

Si bien la violencia política y el odio de clase marcaron a fuego las dos primeras presidencias de Perón, fueron los bombardeos a Plaza de Mayo de junio de 1955 los que tuvieron como misión directa acabar con su vida. La Fuerza Aérea Argentina tuvo su bautismo de fuego atacando el suelo nacional (específicamente la Plaza de Mayo y la Casa Rosada) con aviones que llevaban inscripta la leyenda “Cristo Vence”. No lograron su objetivo de asesinar a Perón, pero causaron la muerte de cientos de civiles y aceleraron el golpe de Estado que finalmente se concretó en septiembre de 1955.

Pedro Eugenio Aramburu – Magnicidio

Aramburu fue el presidente de facto del golpe de Estado que derrocó a Perón en 1955. Su principal tarea fue “desperonizar” el país, eliminando cualquier imagen que pudiera relacionarse directa o indirectamente con la década de los primeros gobiernos populares del peronismo. Se esmeró en mandar a fusilar a funcionarios y militares vinculados con el gobierno depuesto y en sancionar a quien se atreviera a pronunciar la palabra “Perón”. Una de sus acciones más controvertidas fue el secuestro del cadáver de Eva Duarte para trasladarlo clandestinamente a Italia bajo el nombre falso de María Maggi de Magistris, en complicidad con el Vaticano. En 1970, Aramburu fue secuestrado por el grupo guerrillero Montoneros para obtener información sobre el paradero del cuerpo de Evita. Tras confesar lo que había hecho, el 1 de junio de 1970 fue ejecutado por la organización, la cual posteriormente indicó que entregaría los restos del militar a cambio de que se restituyera el cuerpo de Evita.

Miguel Ragone – Desaparecido por el Terrorismo de Estado y el Plan Cóndor

En esta instancia de la columna, correspondería abordar el magnicidio del exgobernador de Salta Miguel Ragone, quien fue secuestrado el 11 de marzo de 1976 por la organización terrorista paramilitar de extrema derecha peronista conocida como la Triple A. Sin embargo, según la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Miguel Ragone es víctima de desaparición forzada; por lo tanto, hasta no esclarecer fehacientemente su destino final, formalmente no puede catalogarse como un magnicidio consumado.

Jorge Rafael Videla – Intento de magnicidio

Mientras ejercía el cargo de presidente de facto del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional (la dictadura más sangrienta de la historia argentina), Jorge Rafael Videla sufrió un atentado conocido como la Operación Gaviota. Esta acción fue ejecutada el 18 de febrero de 1977 por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), cuyos integrantes intentaron detonar dos bombas durante el despegue del avión que transportaba a jerarcas del régimen, como el ministro de economía José Alfredo Martínez de Hoz y el propio Videla. Los dispositivos estallaron, pero la onda expansiva no alcanzó el objetivo. El ERP asumió la autoría del atentado mediante un comunicado en el que expresaba que, aunque no se había logrado la meta final, “el puño de acero de la vanguardia armada del pueblo sabrá luchar incansablemente hasta lograr el triunfo total sobre la más bárbara y sangrienta dictadura militar que jamás haya soportado nuestro país”. Años más tarde, tras ser juzgado por delitos de lesa humanidad, el exdictador falleció en 2013 en un inodoro del Penal de Marcos Paz.

Raúl Alfonsín – Intento de magnicidio

A pesar de que su período de gobierno estuvo marcado por una fuerte presión y violencia mediática y paramilitar, además de una constante amenaza de interrupción institucional, Raúl Alfonsín fue víctima de un atentado cuando ya era expresidente. Ocurrió el 23 de febrero de 1991, en medio de un acto político, cuando un exgendarme identificado como Ismael Darío Tardivo intentó dispararle, aunque las balas de su revólver tampoco llegaron a percutir.

Cristina Fernández de Kirchner – Intento de magnicidio

El jueves 1 de septiembre de 2022, en la puerta de su domicilio, Cristina Fernández fue blanco de dos disparos efectuados por Fernando Sabag Montiel, los cuales no llegaron a percutir en la pistola Bersa antes de que él fuera reducido por militantes y detenido por efectivos de la Policía Federal Argentina. El atentado se produjo en el marco de una semana de constantes manifestaciones de apoyo a la exmandataria frente a su hogar, tras los cuestionamientos judiciales en la Causa Vialidad, donde fue acusada de asociación ilícita. Con el avance de la investigación a cargo de la jueza María Eugenia Capuchetti, se determinó que el atacante integraba una agrupación neonazi vinculada a La Libertad Avanza y que actuó en complicidad con su pareja, Brenda Uliarte, una creadora de contenido en redes sociales caracterizada por posiciones de rechazo al kirchnerismo y mensajes de intolerancia y odio. Asimismo, la causa apuntó a la presunta vinculación de miembros de la familia Caputo (actuales funcionarios del gobierno nacional) en el desvío de fondos a través de una maderera ficticia hacia Jonathan Morel, líder de la agrupación de ultraderecha Revolución Federal, así como a la actuación del dirigente del PRO Gerardo Milman, señalado por entorpecer el proceso judicial para evitar ser relacionado con el hecho. Entre las controversias del expediente figuró el traslado de los teléfonos celulares de Sabag Montiel y Uliarte al juzgado en sobres abiertos y con la información completamente borrada. Sin embargo, este ataque contó con un terreno propiciado por más de quince años de discursos mediáticos de odio contra la figura de Cristina Fernández de Kirchner, tergiversación de los hechos y violencia de género.

Esta columna fue escrita con el propósito de recabar la mayor cantidad de información posible sobre los magnicidios en la historia argentina, apegándose estrictamente al concepto de la palabra. En caso de que falte información relevante o sea necesario incorporar nuevos datos, se agradecen los aportes de los lectores y lectoras para enriquecer el contenido.

Muchas gracias.

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