Sobre cómo el reencuentro con la música en vivo se convirtió en un plan familiar con mis hijos.
Por Carlos Sarkis
Hay algo mágico que pasa desde hace un tiempo. Una particular conexión dentro de un contexto novedoso.
Teniendo mas de cincuenta y cinco años comencé a transitar un camino que me llamó la atención y que genera muchos momentos especiales.
Adolescente en la década del 80 y teniendo más de veinte en los 90, ir a algunos recitales era un plan con amigos. Charly en Obras, Soda Stéreo en Vélez, Lerner en las Barrancas de Belgrano o GIT en el ya desaparecido Velódromo de la Ciudad de Buenos Aires. Consistía en ir escuchar a bandas o intérpretes que marcaron un momento, ese momento.
Luego vino el noviazgo, el matrimonio y los hijos, junto con nuevas obligaciones y estar parado en otra realidad. Por muchos años la asistencia a los recitales fue cero.
En 2017 acompañé a mi hijo mayor Tomy a ver a Salta La Banca en el Malvinas Argentinas. Fue el primer “pogo” después de más de veinte años en el que participaba nuevamente. Y fue durísimo, ya que estaba bastante desacostumbrado a ese ritual corpóreo propio de los recitales.
Pero algo pasó a partir de 2023, cuando ir a un recital comenzó a ser un plan de familia. Con mi hija menor Martina (firme conmigo), me tocó disfrutar en el Estadio Único de La Plata y el Estadio Monumental de River Plate la música de Tan Biónica. Luego fue el turno de Las Pastillas del Abuelo en tres recitales. Luego se sumaron La Beriso, Los Piojos, Salta La Banca nuevamente. Tan Biónica se coló de vuelta en la lista. Siguieron los Superlógicos, tributo a Los Redondos en dos oportunidades. Y hasta el momento de escribir estas líneas, el último fue Ecos de Soda en el Movistar Arena de Buenos Aires.
Gracias a Tomy, comencé a escuchar algo de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y comenzó una sintonía especial entendiendo el significado de cierta poesía hecha música. Y esto transforma el corazón. Los sentimientos y las compañías, la gente más joven que te marcan el volver a una realidad que no es la única, es una especia de un volver a vivir.

