SIGUEN AUMENTANDO EL COMBUSTIBLE EN EL PAÍS

En los primeros dos meses del año, el valor promedio había trepado un porcentaje menor, respecto a los aumentos que se dieron durante el año 2025; pero el inicio de las hostilidades en Medio Oriente creó una nueva dinámica. El litro de súper atravesó con creces los $1.700 en varias estaciones de servicio de CABA.

El conflicto en Medio Oriente provocó un aumento del 6% en los precios de la nafta y el gasoil en estaciones de servicio de Argentina tras el inicio de los bombardeos en Irán. Este ajuste, que registró el índice de alta frecuencia elaborado por la consultora EcoGo, superó ampliamente las variaciones del nivel general de precios proyectadas para el mismo mes. Y si los precios del barril a nivel global se mantienen en niveles altos, la dinámica alcista puede continuar.

El gobierno tiene dos opciones: o interviene el mercado, como se hizo durante el conflicto Ucrania-Rusia en 2022, o continúa con los aumentos que no hacen más que encarecer los procesos productivos y las cadenas comerciales y encarecer todavía más la vida de los argentinos.

Lo que es imperdonable, es que a pesar de haber amenazado con bajar impuestos, el combustible sigue aumentando y los impuestos que se pagan cuando se cargan nafta, como el impuesto a los combustibles líquidos (ICL) y al dióxido de carbono (IDC), no vayan destinado a lo que corresponde: infraestructura vial, obras públicas, mejoras de las rutas, entre otros trabajos que el gobierno nacional ya no realiza.

Al final, nos quedamos sin el «precio de Massa» que anunciaba el gobierno y sin el precio que ellos prometieron.

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