CONFERENCIA CERRADA DE NAHUEL GALLO Y CIRCO DEL GOBIERNO

Lo llevaron para agradecerle al Gobierno y quedó prohibida cualquier mención a la AFA o a Chiqui Tapia. Un triste uso del gendarme que estuvo 448 días preso.

“Mirá, vos andá y agradecele a la Gendarmería, al gobierno que se preocupó por vos. Ni se te ocurra mencionar a la AFA y menos todavía a Chiqui Tapia. Ya le dijimos a los periodistas que no pueden hacer preguntas, así que nadie te va a preguntar a qué fuiste a Venezuela y qué jefe autorizó el viaje”. No se necesita nada de creatividad para deducir que, palabras más, palabras menos, esto es lo que le ordenaron decir al cabo Nahuel Gallo en la parodia de conferencia de prensa que se realizó este martes en el edificio Centinela, sede de la Gendarmería. La puesta en escena tuvo ribetes casi cómicos, con el canciller Pablo Quirno agradeciendo a Estados Unidos, a Israel (?) por supuestas gestiones que nunca hicieron. Ni la Cancillería ni el Ministerio de Seguridad movieron un dedo, al punto que tuvieron que salir al rescate la AFA, el exembajador Oscar Laborde y la diputada Marcela Pagano, que lograron la liberación a partir de diálogos con la presidenta Delcy Rodríguez, su hermano Jorge, titular de la Asamblea Nacional y el titular de la Federación Venezolana de Fútbol, Jorge Giménez Ochoa. Entre todos consiguieron el regreso del cabo, mientras Quirno se enteraba por la red X que Gallo ya había subido al avión y estaba en camino a Buenos Aires.

La falsa conferencia de prensa tuvo como objetivo inicial la foto de Gallo, rodeado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, el canciller Quirno y el jefe de la Gendarmería, Claudio Brilloni. O sea, el gobierno tratando de remontar la cuesta de la inacción que protagonizaron en el caso del gendarme.

Y también está claro que prepararon lo que iba a decir ante los periodistas. Y lo que no debía decir. El cabo depende totalmente de la fuerza porque no tiene ingreso alguno y su familia necesitó de entregas de dinero para subsistir. Está la versión de que su esposa, María Alexandra Gómez, fue traída por el Ministerio de Seguridad hace ya varios meses y trabaja en una especie de casino de suboficiales de la Gendarmería, con lo cual se logró la manutención de Víctor, el niño. A esto hay que agregar, que según dicen, Gallo tiene vocación de gendarme, le permite combinar con su pasión por las maratones y quiere quedarse en la fuerza.

El armado resultó tan burdo que terminó siendo poco efectivo: se notó mucho que Gallo tenía la orden de agradecer al gobierno y no a la AFA. Eso derivó en que se frustró el objetivo de recuperar terreno: la administración Milei y, en especial, la Cancillería, hicieron bandera con Gallo durante más de un año, pero estuvieron al margen de la liberación. Quirno ni siquiera agradeció a Brasil, que estuvo a cargo de la embajada argentina, y sí mencionó a Italia, que representa ahora al país en Caracas, pero que tampoco tenía instrucciones de realizar ningún tipo de reclamo. La Cancillería no advirtió que las cosas cambiaron tras la llegada a la presidencia de Delcy Rodríguez, no reconoció a su gobierno y toda su política consistió en seguir repitiendo las mismas denuncias una y otra vez. Hasta Washington jugó cartas distintas desde principios de enero.

En resumen, a Nahuel Gallo lo mantuvieron aislado desde su llegada al país en un avión contratado por la AFA, lo exhibieron en una “conferencia de prensa”, donde estaba prohibido preguntar, y le ordenaron asegurar que “el estado argentino pidió por mí”. También le prohibieron nombrar a la AFA o contar nada de la verdadera trama de su liberación. Se fue enseguida, apenas le tomaron la buscada foto con los ministros.

La pregunta sigue siendo la misma: ¿Qué carajo hacía un gendarme argentino intentando ingresar a Venezuela por una de las fronteras más calientes entre Colombia y el país bolivariano?

Deja un comentario